Alcaldesa Ripamonti detuvo el reloj de flores y declaró a Viña del Mar en estado de emergencia ecológica

La actual alcaldesa de la ciudad de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, sorprendió durante la tarde de este viernes al declarar a la ciudad jadrín en emergencia ecológica y climática, dando a conocer desde el reloj de flores una serie de ejes de acción para enfrentar la situación y haciendo un llamado a “recobrar la conciencia colectiva”.

“Lo diremos una y otra vez, uno de los mayores desafíos que enfrentamos actualmente es la emergencia climática. En Chile entramos en sobregiro ecológico el 17 de mayo de este año y nuestra región, incluyendo por supuesto Viña del Mar, es uno de los territorios más vulnerables frente a esta situación”, fue parte de lo que estableció Ripamonti

Luego, la autoridad municipal señaló que “hoy el Reloj de Flores de nuestra ciudad estará detenido marcando las 17:05, en alusión al sobregiro ecológico que en Chile se concretó el día 17 de mayo de este año”.

Asimismo, la alcaldesa recalcó que “hoy hemos asumido la responsabilidad y junto al Gobernador Regional, Rodrigo Mundaca… entendiendo la responsabilidad y rol que cumple el Municipio como institución local”. Al finalizar esta instancia, la política chilena dejó por escrito en sus redes sociales cuáles son las medidas concretas que pretende llevar a cabo.

Las medidas que considera

  • Priorizar la gestión medioambiental en todo proyecto, programa y política de la Municipalidad y el Concejo Municipal, presentando antes de 2023 una Estrategia Municipal de Transición Ecológica.
  • Realizar un diagnóstico a nivel comunal abarcando dimensiones tales como: transporte, energía, residuos, ecosistemas, entre otras, que permitan generar un Plan de Acción Climática para la comuna, en términos de mitigación y adaptación.
  • Generar un plan de protección al patrimonio natural de la comuna: quebradas, corredores biológicos, humedales y miradores naturales de los diversos sectores de la comuna.
  • Implementar líneas de trabajo priorizadas por la comunidad, desarrollando instrumentos que fomenten la participación de vecinas y vecinos en la gestión ambiental comunal.