Murió en un accidente en el año 2000, pero 25 años después, conductores aseguran que aún realiza controles en la Carretera de la Fruta.
Un patrullaje que trasciende la muerte
El 7 de febrero del 2000, el cabo de Carabineros Omar Padilla, de la Quinta Comisaría de Peumo, perdió la vida en un trágico accidente en la Carretera de la Fruta. Sin embargo, los relatos de conductores aseguran que su labor no terminó ahí.
A lo largo de los años, numerosos testimonios coinciden en lo mismo: Padilla sigue patrullando la ruta, deteniendo vehículos y emitiendo infracciones que, misteriosamente, nunca llegan a registrarse.
Un control de tránsito inexplicable
Uno de los relatos más inquietantes es el del camionero César Gálvez, quien contó su experiencia en el programa ‘La Hermandad’.
Según su testimonio, aquella noche circulaba por la carretera cerca de las 3:00 de la madrugada cuando un carabinero le hizo señas para que se detuviera.
“Me levantó la mano y me hizo orillar el camión. Me pidió la licencia y me informó que quedaba citado a tribunales para pagar la infracción”, recordó Gálvez. “Tomé el parte sin leerlo, lo doblé y lo guardé en la billetera”.
Al día siguiente, acudió al Juzgado de Policía Local de Peumo, pero allí se llevó una sorpresa aún mayor: no había registro de ninguna infracción y su licencia de conducir no estaba retenida. Al sacar el parte de su billetera, descubrió que el documento estaba completamente en blanco.
El escalofriante descubrimiento
Intrigado, Gálvez se dirigió a la Quinta Comisaría de Carabineros de Peumo para contar lo sucedido. Allí, un funcionario le mostró una fotografía y le preguntó si reconocía al uniformado que lo había fiscalizado. Para su asombro, era el cabo Omar Padilla, fallecido años atrás.
Lo que vino después lo dejó sin palabras. Los carabineros lo llevaron hasta un pequeño monolito en memoria de Padilla, justo en el lugar donde había ocurrido el accidente. Entre velas y flores, en medio de la animita, estaba su licencia de conducir.
“Tal vez me detuvo porque me estaba quedando dormido… Quizás más adelante me hubiese volcado”, reflexionó el camionero. “Pienso que me salvó la vida y por eso, cada vez que puedo, le llevo flores”.
La respuesta de Carabineros
Ante las numerosas historias que rodean este caso, Carabineros de Chile respondió con cautela:
“Somos muy respetuosos ante este tipo de situaciones. Hablamos de personas que han fallecido en actos del servicio, dando su vida por la seguridad de los ciudadanos. La comunidad confía en ellos y les pide ayuda, lo que nos lleva a una profunda reflexión”.
La leyenda del cabo Padilla sigue viva en la Carretera de la Fruta. Para algunos, es solo un mito. Para otros, es la prueba de que hay guardianes que nunca dejan su deber, ni siquiera después de la muerte.